Cuando tú ya no eres el producto

Cuando tú ya no eres el producto

“El abogado debe entender que él ya no es más el producto”. Así de claro lo resumía Anita Parkash (CEO de TechLaw Fest de Singapur) en nuestra última conversación y en gran parte, estoy de acuerdo con ella. Por supuesto que siempre habrá un espacio para cabezas pensantes en la abogacía, para las grandes operaciones estratégicas y complejos entramados jurídicos, pero este es un espacio cada vez más reducido, reservado a unos pocos.

Una amplísima mayoría de abogados deben dejar de verse a sí mismos como aquello que compra el cliente. El producto a vender ya no eres tú, el cliente quiere un servicio jurídico y ello conlleva, en última instancia, que tampoco tienes “clientes” en el sentido que siempre has concebido. Tienes “usuarios finales”.

Solamente cuando tengas claro que aquello que vendes son servicios jurídicos y que tienes usuarios finales que los compran y valoran, empezarás a prestar atención a cosas como la eficiencia, la rentabilidad, la experiencia de usuario, los márgenes, el tiempo de respuesta, la escalabilidad, etc… Conceptos puramente empresariales, alejados de una práctica jurídica profesional tradicional cada vez más escasa y menos competitiva para la mayoría de los abogados.

Cuando tú ya no eres el producto y lo que necesitas es crear servicios jurídicos que se vendan, sigue una metodología ágil que te ayude a:

  • Identificar una necesidad o un problema en el mercado (el Design Thinking te ayuda con esto)
  • Crear un servicio básico para solucionarlo (el Lean Startup te explica como hacerlo)

Sigue estos consejos:

1) No inviertas mucho dinero. Para innovar o crear nuevos servicios no necesitas un departamento de innovación ni utilizar algoritmos de inteligencia artificial ni contratar un equipo de programadores.

2) Tampoco inviertas demasiado tiempo. Muévete rápido. Puedes tener un prototipo de servicio en pocas semanas y un producto mínimo viable (un servicio en su versión básica que ya puede ser lanzado al mercado) en tan solo un par o tres de meses.

3) Equivócate pronto y rectifica. En estos dos o tres meses de desarrollo del servicio empezarás cosas que abandonarás la siguiente semana para seguir una vía distinta. No importa. Estás aprendiendo a crear servicios. Forma parte del camino. No te pares.

4) Habla con tus primeros usuarios y pregúntales por su experiencia. Cuando hayas lanzado al mercado el producto mínimo viable y tengas tus primeras ventas, habla inmediatamente con tus compradores de forma sincera y abierta. Escucha. Valora. Analiza. Rectifica algunas cosas.

Si eres un despacho pequeño o un abogado que trabaja solo, tienes ventaja, porque eres más ágil en la toma de decisiones, puedes moverte rápido. Aprovecha esta ventaja.

Puedes innovar creando servicios novedosos o puedes ver qué servicios están funcionando en mercados internacionales y hacer una adaptación al mercado local. Sea cual sea la vía, deja de pensar que el cliente compra tu tiempo y diseña una solución jurídica.

Si necesitas inspiración, puedes asistir a congresos internacionales en los que expertos de todos el mundo comparten sus experiencias, iniciativas, ideas y proyectos . Te recomendamos tres (abiertos y gratuitos) en los que nosotros vamos a estar presentes (este año se realizan online) y en los que vamos a explicar nuestra propia experiencia desarrollando servicios online (como los cursos, los talleres virtuales, el diagnóstico de madurez digital):

    • LegalTech Forum. Argentina. Online y gratuito.
    • Legal Geek. Londres. Online y gratuito.
    • LawTech Fest. Singapur. Online y gratuito.

 

Eva Bruch
evabruch@alterwork.net
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